INTERVENCIONES MEMORABLES E HISTÓRICAS (y IV)

06.09.2015 20:01

En no pocas ocasiones se ha afirmado que el arma más poderosa con la que cuenta el ser humano es la palabra.

No seré yo quien ose ir en contra de tan sabia y profunda reflexión. Entre otras cuestiones por cuanto creo firmemente en ella.

Históricas.

Así es como podríamos definir algunas de las implicaciones o consecuencias que a lo largo de la historia han provocado determinados discursos.

Unos por la firme creencia en las palabras que los conforman, otros por la valentía demostrada en quienes tenían la responsabilidad de ofrecerlos al mundo, algunos como consecuencia de intentar lograr derechos pisoteados a lo largo de siglos por la injusticia y desigualdad, los menos por la identidad de quienes los formularon en beneficio de los más necesitados sorprendiendo a propios y extraños...

Aun habiendo magníficas demostraciones del poder de la oratoria, se han seleccionado cuatro por su relevancia en alcanzar los auténticos valores humanos, merecedoras por tanto, de la ilustre etiqueta con la que se ha titulado la presente nota.

 

Por último, y como cuarto discurso insigne, y al hilo de la interesante y sorprendente novela ("El viaje del arcángel", abril 2015 Kolima Books, www.luisangelpernia.com), hay que referenciar el producido en las gradas del Lincoln Memorial, Washington, aquel agosto de 1963(1).

Al igual que otras dos personalidades mencionadas anteriormente, este pastor de la iglesia bautista también fue merecedor del Premio Nobel de la Paz en 1964.

¿Quien no conoce el celebérrimo I have a dream?

Grandioso.

Efectivamente, Martín Luther King se constituyó en icono y representación del movimiento por los derechos civiles para la gente negra de los Estados Unidos.

Reconocido como uno de los más grandes oradores en la historia norteamericana, este líder ha pasado a la historia como apasionado defensor en la estrategia de la no violencia en su lucha por eliminar los prejuicios raciales en los EE.UU, lo que conllevó que le otorgaran el Nobel.

El discurso se constituye en una auténtica e imperecedera oda a la justicia, a la igualdad de todos los seres humanos, independientemente del color de su piel o sus creencias religiosas.

Sí.

Yo también tengo un sueño.

Al igual que Martín, todos los humanos debiéramos tener un sueño, y así, ser responsables de alcanzarlo hasta sus últimas consecuencias.

Sí.

Aquél en el que el ser humano, todos y cada uno, por fin alcanza la felicidad a la que tiene derecho en la inalienable aleatoriedad de su destino.

Sí.

Yo también tengo un sueño...

____________________________________________

(1) news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_31880000/3188123.stm

 

Twittear !function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0];if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src="//platform.twitter.com/widgets.js";fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document,"script","twitter-wjs");