EL INFINITO, LO DESCONOCIDO... EN BUSCA DE LAS PUERTAS DIMENSIONALES

13.12.2014 20:32

El Cosmos, el Universo, las Galaxias… ¿Quién no se ha sorprendido en más de una ocasión mirando hacia arriba, en busca de respuestas?

Me gustaría comenzar el ensayo de hoy con una reflexión realizada ya hace mucho tiempo por un eminente científico:

 

“Mira hacia el cielo, y aprende de ellos”

                                     Albert Einstein

 

Y sin embargo, no solo no tratamos de adquirir nuevos conocimientos, nuevas experiencias físicas, sensoriales o mentales, sino que preferimos estar sometidos en un estado de falso confort mediante el aborregamiento al que somos constantemente bombardeados por las élites dominantes (ver ensayo anterior sobre las “Diez Estrategias de manipulación mediática por las élites dominantes. Comunidades utópicas”).

Estamos más preocupados por conocer detalles sobre la vida íntima de famosos y celebridades que por tratar de encontrar las directrices que nos encaminen hacia un colectivo estado de felicidad.

Preferimos seguir y conocer con relativa profundidad los condicionantes que envuelven a nuestro equipo de futbol y sus rivales que tratar de imaginar y entender las circunstancias que hacen de nuestra humanidad una especie en continua evolución mal guiada.

Somos una raza extraña, sí.

Parece que nos regodeamos en el mal generalizado y ajeno para justificar nuestra inacción y pasividad en la toma de decisiones y actitudes que estarían completamente justificadas ante los continuos y sibilinos ataques de los que son objeto los vilipendiados y maltrechos derechos humanos.

Y ellos lo saben.

Ya lo creo que lo saben.

Guerras planificadas, crisis económicas programadas, la clase política en un estado de corrupción generalizado, desempleo masivo que justifique el recorte de derechos sociales que costaron décadas lograr, privatización de servicios públicos tan elementales como la sanidad y la educación…

Pero seguimos sin reaccionar.

Seguimos sin aprender de nuestros errores.

Y lo que es peor… permitimos que nos sigan marcando el camino a seguir como a las ovejas que encaminan al redil después que se las ha hinchado pastando para que puedan seguir pariendo más borregos a quién seguir exprimiendo en beneficio del dueño del rebaño.

Pero no pasa nada.

Seguimos aceptándolo.

No nos planteamos ni nos cuestionamos nada.

Otra semana más y volveremos a preocuparnos por el resultado de nuestro equipo o por las infidelidades de la pareja de esta o aquella “Celebrity”.

Ciertamente, el pasto verde que nos dan a comer hace su efecto en la inmensa mayoría de los seres humanos; periódicamente, nos tienen que cambiar el color o la calidad del forraje para seguir manteniendo nuestro interés en la mediocridad, en lo soez de la naturaleza humana, aunque sea utilizando para ello los avances tecnológicos en pos de un control aún mayor sobre nuestra propia intimidad: redes sociales, navegadores…

Y seguimos sin reaccionar.

Nos empeñamos, una y otra vez, en peleas y discusiones de banderas, cuando nuestros esfuerzos deberían ir encaminados en otra dirección… ¡y unidos!!!

Ni siquiera nos detenemos lo más mínimo en tratar de reflexionar sobre lo insignificante de nuestra existencia…

Sobre lo poco que realmente hemos evolucionado.

Y permitimos que sea el estamento militar, o las élites dominantes a través de sus falsos experimentos científicos con objetivos de discutible moralidad ética, quienes aborden y exploren los caminos hacia el nuevo desarrollo humano.

¿Quién no ha soñado en alguna ocasión con viajar por el tiempo? ¿Quién no ha deseado en alguna ocasión escapar de la tediosa realidad de este mundo en pos de una exploración de otros lugares desconocidos, de otros universos?

Quizás por tratarse de algo tan desconocido le imprime el necesario grado de emoción cuya intensidad alcanza cotas de acelerada sobreexcitación.

Naves espaciales, presupuestos grandiosos destinados a la exploración del Universo para tratar de conocer un poco más sobre nuestro origen…

Pero tal vez la respuesta esté mucho más cercana y a la vez sorprendentemente más enigmática.

Tal vez no haga falta salir de nuestro planeta para poder viajar a otros mundos, con realidades y características físicas y gravitatorias totalmente diferentes a la nuestra.

Algunos los denominan Xendras. Otros simplemente “Puertas Dimensionales”.

Se trata de pliegues en el espacio-tiempo. Se trata de concentrar grandes cantidades de luz, de energía, en un punto específico, logrando de esta forma abrir artificialmente una “puerta”. Para entendernos, desde un punto de vista gráfico es como imaginar a cuatro personas tirando de cada esquina de una red de pesca en la que una quinta persona coloca una bola de acero en el centro de la red. La red se hundirá por el efecto del peso del elemento. En términos físicos, la “realidad” del objeto distorsiona el espacio que lo contiene.

Un claro exponente en este área de investigación lo representa las investigaciones del físico y matemático yugoslavo NiKola Tesla, descubridor de la corriente eléctrica alterna, quien logró concentrar grandes cantidades de energía y formar inmensas bolas de luz. Parece ser que a su muerte, en enero de 1943, el Gobierno de los Estados Unidos, dónde estaba ya afincado, incautó todo el material fruto de sus investigaciones, lo que se tradujo en un primer intento de lograr una puerta dimensional por parte de los militares norteamericanos mediante la utilización de grandes cantidades de energía para abrir un pliegue. Se trataba del experimento “Filadelfia” (agosto de 1943).

Secretos o no, desde entonces numerosos han sido los experimentos en este sentido, así como numerosas las personas que afirman haber cruzado una puerta de este tipo, logrando una experiencia que cambia la vida de quien la ha experimentado.

En este sentido, cabría diferenciar dos tipos de “viajes”. En primer lugar aquellos que se limitan a nuestro mundo, y que únicamente experimentan viajes en el tiempo, retrocediendo o avanzando hacia épocas anteriores o posteriores a la nuestra. En Internet existen innumerables relatos, e incluso videos y fotografías, que parecen atestiguar la existencia de dichos viajes en el tiempo.

En segundo lugar, están los denominados viajes en el espacio-tiempo hacia otros lugares en el universo, hacia planos dimensionales diferentes, con leyes físicas que no tienen porqué coincidir con las nuestras, y en cuyos mundos no sería descabellado pensar, sino más bien factible, en la existencia de seres cuya “inteligencia” se escapara a nuestro conocimiento, a nuestro entender. Igual que en el caso anterior, incontables son los testimonios de quienes afirman haber sido abducidos, o haber tenido contacto con seres de otros mundos, cuyo desarrollo y conocimiento tecnológico es muy superior al nuestro, añadiendo además que su existencia se sitúa en muchos casos, en un plano dimensional totalmente ajeno y desconocido para nosotros.

En cualquier caso, lo que parece ser un mero viaje cruzando el umbral de una grieta en el espacio-tiempo no debe impedirnos admirar la magnificencia de un Universo ingente, infinito, majestuoso cuyo límite no parece tener fin.

Según las últimas investigaciones realizadas sobre la materia, todavía nos encontramos en un momento que pertenece a la onda expansiva del momento inicial de la creación,  la teoría del Big Bang, según la cuál, el Universo, el Cosmos, todavía se está expandiendo.

Planetas, innumerables estrellas, incontables sistemas solares, infinitas galaxias, espectaculares nubes de gases y polvo cósmico que asemejan galaxias propias, agujeros negros… todo forma parte de un ente, de una realidad que se escapa a nuestro entendimiento, y que forma parte, al igual que nosotros, de la misma realidad, todos formamos parte de un momento evolutivo, venimos de una etapa anterior y somos el camino evolutivo hacia una fase posterior.

Para admirar todo esto y tratar de entenderlo, adjunto un video de “National Geographic”: Viaje a los límites del Universo.

www.youtube.com/watch?v=Yqfx9f1lj2g&list=PLlAUVIAPs1e7879W-TLh-y44cx7i4SE3t&index=8

Y después de ver dicho documental, y partiendo del mero sentido común ¿parece lógico dudar de la existencia de vida inteligente en otros “lugares”?

 

Twittear !function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0];if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src="//platform.twitter.com/widgets.js";fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document,"script","twitter-wjs");