DIEZ ESTRATEGIAS DE MANIPULACIÓN MEDIÁTICA EMPLEADAS POR LA ÉLITE DOMINANTE. COMUNIDADES UTÓPICAS.

12.10.2014 14:17

Se ha definido al ser humano como un depredador. El más implacable de todas las especies.

Dicho de forma menos visceral y más racional, para que uno coma un trozo de tarta otro debe renunciar a ella. Nadie come gratis, y menos en la mentalidad de quienes se creen en posesión de los designios de la humanidad, autodesignados pastores al frente del rebaño.

Sin embargo, el pastor en esta ocasión ha de ser invisible, actuando desde las sombras y de manera que no parezcan directrices impuestas. Para ello es necesario educar a la masa, adiestrarla en actuaciones que supongan una forma de pensar y comportarse totalmente común y previsible, extendida a todos los integrantes de la sociedad, provocando en quienes difieren de esta forma de comportamiento su expulsión de los cánones convencionales de convivencia mediante el aislamiento económico (desempleo, sobreendeudamiento…) y/o social (marginación por pensamiento o actitudes supuestamente diferentes).

En las escasísimas ocasiones en las que cada uno de nosotros se detiene a reflexionar, sentimos en el fondo de nuestro ser verdaderos deseos de experimentar otras formas de actuación, otras formas de comportamiento y organización, sintiendo auténtica empatía ante el conocimiento de experimentos de convivencia que se llevan a cabo en diferentes zonas del planeta.

A mi mente acude un excepcional manuscrito desarrollado ya en 1948 por el psicólogo y filósofo social B.F. Skinner: "Walden Dos".

Skinner escribe su novela tomando a su vez como referencia el Walden de Henry David Thoreau.

En ella, Skinner profundiza sobre el concepto de la “ingeniería de la conducta” imaginando una utopía mediante la creación de una sociedad ficticia donde se tratan de eliminar los arquetipos y las reglas estándar de comportamiento y organización humanos, asumiendo aspectos organizativos basados en ideales totalmente diferentes en cuanto al aprendizaje y educación de los seres humanos, fomentando el cooperativismo en contraposición de la competitividad, eliminación de las envidias, instaurando una sociedad sin maldad ni enfrentamientos, basándose en una forma de gobierno totalmente distinta a los cánones empleados en las sociedades actuales.

En Walden Dos, todos sus miembros disfrutan de la felicidad, trabajan únicamente cuatro horas al día dedicando el resto del tiempo a satisfacer las necesidades personales de cada uno; los hijos al nacer son puestos a disposición de la comunidad, desconociendo las madres su identidad, entregándose por tanto la comunidad en su conjunto al cuidado de todos los niños, desapareciendo así la idea de familia basada en lazos de sangre y alimentando el concepto de familia como integrante de una colectividad en pos de un desarrollo y felicidad común para todos sus miembros; la inmensa mayoría de los trabajos en la comunidad son desempeñados por todos los miembros de manera rotatoria, impidiendo la aparición de clases sociales, evitando con ello la existencia de diferencias entre los individuos por razón de su desempeño laboral evitando encasillamientos…

Al igual que en esta comunidad ficticia, se han constituido comunidades para realizar experimentos de convivencia basados en sistemas de organización y comportamiento utilizando axiomas de la ingeniería de la conducta y del sentido común, término éste último ya inexistente en las sociedades actuales.

Y sin embargo, seguimos aferrados a una forma de convivencia que no satisface a la gran mayoría de la población, que nos hace inmensamente infelices y que nos condena a una forma de comportamiento que nos obliga a una esclavitud de la que todos somos conscientes, pero que nadie actúa sirviendo de espoleta para una revolución tan necesaria como vital para la supervivencia del individuo como ser, como ente autónomo e independiente que sea capaz de sacar lo mejor de sí mismo en pos del bienestar y felicidad del prójimo, para alcanzar juntos un desarrollo que nos permita como especie alcanzar el siguiente estadio de evolución.

Mientras no pensemos en relacionarnos y ayudarnos unos a otros como lo haríamos con nosotros mismos, no evolucionaremos, condenándonos a una evolución mal guiada, miserable y egoísta, por quienes actualmente creen estar en facultad de dirimir y establecer nuestro camino, nuestro destino.

Estas son algunas de las estrategias de manipulación que utilizan sirviéndose de los medios de comunicación, que no son sino armas que tienen a su disposición y que erróneamente creemos la masa que están a nuestro servicio. A continuación se mencionan diez elaboradas por el lingüista, activista y reputado filósofo norteamericano Noam Chomsky (¡Simplemente imprescindible!):

1.- Estrategia de la distracción. Se trata de inundar de noticias al público, distrayéndole de los verdaderos problemas decididos por las élites económicas y políticas. Se trata de mantener a la masa ocupada, ocupada y ocupada, evitando que pueda pensar y reflexionar. Las ovejas en el redil.

2.- Crear problemas y después ofrecer soluciones. Se trata de crear un problema planificado a fin de crear una reacción en la masa, con el objetivo de que sea ésta la que demande la solución ya prevista por las élites. Por ejemplo, crear una macro crisis económica de envergadura mundial para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales, desmantelamiento de servicios y coberturas públicas…

3.-  Estrategia de la gradualidad. Aplicar medidas inaceptables de manera gradual, poco a poco, sin prisa pero sin pausa: Estado mínimo, precariedad, privatizaciones, desempleo masivo…

4.- Estrategia de diferimiento. Presentar, para su aprobación presente, una decisión “dolorosa y necesaria” para una aplicación futura. Siempre es más fácil aceptar un sacrificio futuro que no presente.

5.- Dirigirse al público como criaturas de poca edad. Enfocar la publicidad al gran público utilizando un discurso como si el espectador fuese infantil o un deficiente mental. Con ello se persigue una reacción también infantil desprovista de sentido crítico.

6.- Anteponer el aspecto emocional al reflexivo. Se pretende causar un cortocircuito en el análisis racional, injertando ideas planificadas y programadas, implantando miedos y temores…

7.- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. El objetivo es hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y esclavitud. La reducción en la calidad de la educación debe permitir una mayor estanqueidad entre las diferentes clases sociales.

8.- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Poner de moda la vulgaridad y la incultura, ser soez…

9.- Reforzar la “auto culpabilidad”. Hacer creer al individuo que únicamente él es el responsable de su propia desgracia, culpándose de la insuficiencia de su educación y sus capacidades, inhibiendo su acción, y en consecuencia, evitando aglutinaciones de voluntades que supongan una “Revolución”.

10.- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. El avance en los últimos años de la tecnología (Internet, redes sociales) junto con los adelantos de la ciencia en campos como la biología, neurología y psicología aplicada permiten a las élites dominantes ejercer control y poder sobre los individuos.

 

Estamos, por tanto, ante una auténtica macro estrategia de sometimiento y educación programada por las élites. El Club Bilderberg, los Illuminati, Masones, la ONU, Foro Económico Mundial, la “mano negra” de los mercados… no son sino simples instrumentos de quienes realmente están diseñando los designios de la humanidad, y de quienes desconocemos por completo su identidad.

Y aún siendo conscientes de ello, seguimos sin hacer nada.

No reaccionamos.

En nuestro falso y supuesto “estado de confort”, de imaginario bienestar, seguimos sin actuar, engordando nuestra sensación de impunidad e inaccesibilidad de quienes tienen poder, impidiendo sumar las indignaciones individuales en mor de una corriente común que finalice en una auténtica “revolución conceptual mundial”.

Y sin “reacción” no hay “revolución”.

Y sin embargo…

… seguimos sin reaccionar.

¿Qué es lo que tiene que suceder para que nos movilicemos? ¿Hasta cuándo toleraremos el yugo de la injusticia, de la inexistente equidad social y económica?

Pero…

… seguimos sin reaccionar.

¿Es necesario que corramos el riesgo de desaparición como especie para que podamos desarrollar un verdadero grado de conciencia a favor de nuestro semejante, de nuestro prójimo?

Pero…

… seguimos sin reaccionar.

¿Cuándo lograremos levantarnos todos unidos y alzar una voz común, clara y precisa, a los gobernantes del mundo entero que nos permita crecer hacia el siguiente estadio evolutivo?

Pero…

… seguimos sin unirnos.

Tal vez, el siguiente estadio de desarrollo sea el que viene a continuación de la muerte, y sea nuestra alma el testigo de tal convivencia feliz y en armonía.

Aún así, la vida es esperanza. Y quienes nos negamos a que sean otros los que decidan y limiten las posibilidades de la aleatoriedad de nuestros destinos debemos seguir peleando por cambiar el curso de los previsibles acontecimientos.

A continuación, os adjunto un video con las estrategias de manipulación mediática empleadas por las élites dominantes y definidas por Noam Chomsky:

www.youtube.com/watch?v=k74u6teiv58&list=PLlAUVIAPs1e7879W-TLh-y44cx7i4SE3t

Permítanme atraer su atención especialmente sobre las estrategias números 7, 9 y 10.

Se puede decir más alto pero no más claro.

¡Y… seguimos sin reaccionar!

 

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