CLUB BILDERBERG, UNA CORTINA DE HUMO

30.09.2014 15:44

Mucho se ha hablado y escrito sobre las sociedades secretas: Masones, illuminati, Foro Económico Mundial, la “mano invisible” de los mercados…

De todas ellas hay una que cobra especial relevancia, el Club Bilderberg. Descrito como un grupo compuesto aproximadamente por un centenar de ilustres personalidades que se reúnen anualmente en secreto.

Hoy en día, ya nadie duda de su existencia.

Ni de sus objetivos…

Durante muchos años logró guardar celosamente su existencia, sin embargo, en estos últimos años la discreción de la que siempre se han enorgullecido sus elitistas miembros ha brillado por su ausencia. Filtraciones a la prensa sobre no solo su contenido, sino también la publicación de listas sobre sus integrantes, no hacen sino menoscabar su crédito y alertar a la adormilada masa sobre las reales intenciones de quienes manejan los hilos del mundo.

O tal vez no.

Una auténtica lluvia de descalificaciones cayó sobre aquellos que fueron tildados de conspiracionistas por el mero hecho de replantearse los sucesos y tratar de engranar las piezas para descubrir la auténtica maquinaria que hace funcionar al mundo, una realidad totalmente diferente de la versión oficial que todos creemos percibir. 

¿Es acaso una locura pensar que desgraciados acontecimientos como las dos guerras mundiales del siglo XX fueron fríamente planificadas por el estamento político en contubernio con el ambicioso y maquiavélico sector financiero? Dos eran los objetivos perseguidos: un radical descenso de la población, así cómo la generación de una expectativa de beneficio vitalicio para el cada vez más poderoso lobby bancario mediante la adquisición de inasumibles deudas por parte de ambos bandos.

¿Resulta descabellado pensar en un sistema de esclavitud actualizado impuesto por las altas instancias mundiales para el siglo XXI? No hay mayor argolla que la que cada uno de nosotros nos hemos impuesto en aras a la obtención de una supuesta calidad de vida mediante la adquisición de artículos que no necesitábamos y que no nos podíamos permitir, encadenándonos al “redil de la sistemática planificada” mediante el endeudamiento, auténtica llave de control de la masa, del rebaño.

¿Nadie se ha planteado el porqué del auge de la tecnología a nivel mundial y de manera generalizada entre toda la sociedad? Compañías como Google, redes sociales como Facebook y Twitter poseen más información sobre los ciudadanos que los propios gobiernos estatales. No hay arma más poderosa que la información. Con ella, los que tienen la facultad de tomar decisiones asumen para nosotros un futuro dirigido, planificado y totalmente ajeno a la propia naturaleza del ser humano, como es la aleatoriedad de su destino. Sin embargo, ellos prefieren pensar en un gobierno mundial único al frente de la aborregada masa que cree estar en posesión de una libertad que ya hace mucho tiempo le ha sido arrebatada.

¿Nos hemos parado a reflexionar cuál es el verdadero fin perseguido por la imparable “globalización”?

¿Es la ONU la organización que todo el mundo espera y desea para desempeñar el papel protagonista de un mundo en aras a la búsqueda de la paz y convivencia mundial? ¿O es la herramienta de quienes se creen en posesión del poder para planificar nuestras vidas?

No obstante, la actividad del Club Bilderberg es ya demasiado conocida para la masa, empezando a desaparecer su verdadera finalidad, que no es otra que la más absoluta discreción como mera cortina de humo para quienes de verdad manejan los destinos del mundo, y cuya personalidad y número desconocemos absolutamente. Sabemos que dos son las familias que conforman el núcleo duro del club Bilderberg.

Al igual que en la obra “Romeo y Julieta”, de finales del siglo XVI de William Shakespeare, los Montesco y los Capuleto se enfrentaron por motivos del amor, cabe esperar que los Rockefeller y los Rothschild no comentan en la actualidad el mismo error de iniciar una batalla también por amor…al poder. Sin embargo… ¡Poderoso caballero Don Dinero!

En cualquier caso, ¿estamos ante los auténticos “Grandes Maestres”?

Sea como fuere, reducción drástica de la población, un solo gobierno, una sola moneda, religión única… son objetivos que chocan directamente contra la singularidad del individuo, contra su afán por construir el camino de su propia e intima existencia. Derecho inalienable a la aleatoriedad del destino de todos y cada uno de nosotros.

Te adjunto video sobre el Club Bilderberg:

www.youtube.com/watch?v=L_ZafuINz2Q&list=PLlAUVIAPs1e7879W-TLh-y44cx7i4SE3t

 

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